Wednesday, February 15, 2006

EL SOBRE 2.0

Realmente esta bueno leer primero la primera parte porque sino se van a perder un cacho si bien no dejan de ser dos cuentos que cierran en si mismo. Aca les dejo la segunda parte, espero q les guste...

EL SOBRE 2.0

“Apronta todo, te vas en el primer vuelo de mañana a Madrid, se jodio el sistema q le vendimos a los gallegos y nos quieren colgar de las bolas, suerte, y a la vuelta la semana q viene hablamos del ascenso, si te sale bien esta te lo tenes merecido”

“Estas ahí? Cuando vuelvas llamame!!! Te tengo que contar algo, Besos, Te Amo!”

Tan pronto como chequeo el ultimo de los mensajes de la contestadota se decidio a llamar a su jefe, no entendía nada, al parecer se tenia que ir al otro día a Madrid, pero por que con tanto apuro?

Al llamar al Sr. Montero este le dijo que ya tenía un boleto reservado para las 11 AM. Y le repitió el asunto del ascenso, que realmente, si se confirmaba que el atraso de Fernanda era un embarazo esto podría ser lo que les de la seguridad económica que precisaban para tener ese hijo.

Tan pronto como termino la llamada con Montero volvió a discar, esta vez a Fernanda para contarle las buenas nuevas, pero por algún motivo daba fuera de servicio, probablemente la tormenta hubiese tirado algún cable.

Dado que ya era tarde se puso a armar la valija para el viaje y cada tanto volvía a intentar llamarla sin mucha más suerte. Para cuando termino de empacar recordó que aun no le había avisado a su madre del viaje, por lo cual se decidió a llamarla, tan solo llego a decirle…

“Hola Mama, no sabes, me voy mañana a las 11 de la mañana a Madrid, me mandan del….”

Y se corto la comunicación, la tormenta venia rompiendo todo. Ya cansado decidió acostarse para poder levantarse a las 8 AM de manera de poder estar a las 10 en el aeropuerto. De todas maneras se durmió, se despertó a las 9 dejándole muy escaso tiempo para hacer nada, intento llamar una vez mas a Fernanda pero su teléfono seguía fuera de servicio, así que se vistió aceleradamente y se dirigió hacia el aeropuerto deseando poder llamarla desde ahí.

Al salir aun el clima estaba tormentoso pero ya había amainado un poco, con suerte lo suficiente como para que el avión pudiese salir. Al ver que aun no estaba abordando su vuelo se dirigió a la primera cabina telefónica que encontró para llamar a Fernanda con quien aun no había podido comunicarse, por fin dio libre…

“Hola” “Hola Luis como estas, esta Fernanda por ahí?” “No, salio hace un rato de casa, estaba medio alterada” “OK, si va por ahí decile que me tuve que ir de viaje a Madrid por el laburo, vuelvo la semana que viene, la llamo apenas llegue” y corto… preocupado por el estado de Fernanda y a su vez apurado por el llamado a abordar de su vuelo.

Para cuando volvió a despachar el equipaje se había formado una larga cola donde tuvo que esperar. De pronto miro hacia la entrada del aeropuerto y la vio venir y pensó…. “Probablemente haya hablado con mama y le haya contado” lo cual le hizo recordar que tampoco había podido terminar de explicarle a su madre. Tan pronto como se acerco noto su cara desencajada y sus ojos llenos de lágrimas, lo cual logro asustarlo.

“Hola Amor!!!” le dijo el a lo cual ella sin contestar una sola palabra le entrego un sobre de la clínica el cual el abrió. Eran los resultados del test de embarazo, y era positivo…. Enseguida se le ilumino la cara y volvió a mirar a su amada quien en esos momentos se llevaba un arma a la boca y disparaba.

El Sobre (Cuento)

Salía presurosa, como quien llega tarde a una cita, en su rostro un gesto de preocupación denotaba que algo no andaba bien, se la veía apesadumbrada, sus ojeras dejaban ver lo mal que había dormido la noche anterior, su postura era la de una mujer abatida, golpeada por la vida, pero dispuesta a luchar.

Tan solo cuando llego a la parada del ómnibus y una bolsa que volaba se estampo contra su cara fue cuando se percato de la fuerza con que soplaba el viento, la gente corría por la calle buscando protegerse, los paraguas que no se rompían se volaban, los árboles movían sus copas como si hubieran cobrado vida.

Se la notaba intranquila, chequeando constantemente su reloj y mirando a lo lejos a ver si llegaba el ómnibus que debía tomarse.

Temiendo no llegar a tiempo paro un taxi y le indico el destino pidiéndole por favor que se apurara.

Una vez mas su reloj y la calle eran las únicas cosas a las que sus ojos le prestaban atención, por mas que el taxista se esforzara por iniciar algún tipo de conversación del tipo de “Que tiempo loco, no?” o “Seguro, estamos en fecha para Santa Rosa” lo mas que lograba sacar de su boca era un simple, “Si” o “Claro” se notaba que no tenia ninguna gana de discutir, ni sobre el clima, ni sobre política, ni nada, no había un tema que le interesara.

En su mano derecha llevaba apretado fuerte y desprolijamente un sobre en el que entre sus dedos apenas se lograba adivinar un nombre que parecía decir “Fernanda” y las primeras letras de lo que seguramente fuera su apellido “Ro”.

Su mano arrugaba el sobre como con una mezcla de odio y temor que no lograba entender.
De pronto el taxi frena de golpe, lo cual hace que ella levante su vista viendo a una mujer frente al auto con un niño en brazos poniendo una cara de terror que le inundo el alma.

No lo soporto más y la lágrima que hacia rato quería salir de su interior broto en un llanto desconsolado que el taxista no lograba entender. De todos modos trato de calmarla diciéndole que no había pasado nada, que el susto ya había pasado, pero eso no logro hacerla reaccionar, todo lo que hizo fue mirar el sobre que llevaba en su mano dejando caer una lagrima sobre el y volver a cerrar sus ojos llorando dejando al taxista sin entender nada de la situación.

Al ver que el taxi no reanudaba su marcha solo atino a gritarle al taxista “APURATEEE!!!” lo cual dejo aun mas atónito al taxista que ya no sabia que hacer para tranquilizar a la joven pasajera. El veterano taxista piso una vez más el acelerador y emprendió la marcha a toda la velocidad para ver si eso lograba tranquilizar a su pasajera!

Pronto notaron que se acercaban al final del camino, el ruido de los aviones descendiendo le hacia saber que estaba llegando al aeropuerto por lo que comenzó a secarse las lagrimas.
Saco de su cartera un billete suficientemente grande como para asegurarse que cubriría el costo del viaje, y tan pronto como el taxista freno abrió la puerta le dejo el billete sobre el asiento y corrió hacia la entrada.

Busco la cola del avión que partía hacia Madrid, y cuando la encontró lo vio a el parado casi en los últimos lugares.

Le entrego el sobre que en la esquina tenia un logotipo que decia “Consultorio Obstetrico Hoffman” saco un arma de su cartera, la llevo a su boca y disparo.

LA Cena (Cuento)

Como todas las mañanas se encendió la radio lo que le marcaba que ya era hora de despertar, una sonrisa ilumino su rostro, sentía que ese seria un día especial, y debía prepararse para lo que vendría.

Abrio la ventana viendo el hermoso dia que hacia fuera, un sol radiante iluminaba y calentaba desde tempranas horas el aire de la mañana.

Se desperezo y dispuso a bañarse para arrancar bien el día, tomo una toalla y una muda de ropa interior y fue hasta el baño con pasos lentos y torpes, dignos de alguien que recién se despertaba.

Tan pronto como salio de la ducha tomo la ropa q se habia sacado y puso a andar el lavarropas para luego disponer de toda la mañana y parte de la tarde para limpiar minuciosamente cada rincón de su casa, si iba a recibir visitas la casa deberia estar completamente presentable y sin una particula de polvo. Inclusive los libros de la biblioteca fueron desempolvados uno a uno por mas que a simple vista parecian estar limpios.

Tras un alto de pocos minutos para almorzar siguió con sus tareas comenzando esta vez por el baño, tarea que si bien le demando bastante tiempo, logro dejarlo brillante como siempre.

A las quince en punto llamo al supermercado para pedirles que le enviaran todos los implementos que precisaba para hacer la cena, obviamente todo lo que pidio era de primera calidad, es que no podia ser de otra forma si pretendia que la cena le quedara como la ocasión ameritaba.

Media hora mas tarde sonaba el timbre, seguramente fuera el repartidor del supermercado que venia a traer su pedido, y efectivamente asi era, cuando le abrio la puerta, el repartidor le entrego su pedido con un “Que tal vecino? Aquí tiene, lo de todos los dias!” Lo miro extrañado y tomando la bolsa cerro la puerta dirigiendose a la cocina para comenzar a preparar la cena.

Dedico el resto de la tarde a preparar una deliciosa y muy refinada cena con la que esperaria a su invitada.

Tan pronto como termino de preparar la cena, volvio a tomar una ducha, y se dispuso a vestirse con sus mejores ropas, no sin antes volver a dejar el baño impecable. Se rasuro dejando su piel lisa y sedosa para luego perfumarse y quedar pronto para ella.

Una vez que hubo terminado de acicalarse tomo el mantel mas fino q tenia en su casa y tras ponerlo sobre la mesa coloco la vajilla para dos personas, tomo dos de sus mejores copas de cristal y tras descorchar la botella de vino que le habian traido sirvio ambas. Coloco las velas en el candelabro prendiendolas y antes de apagar el resto de las luces se dirigio al equipo de audio para poner musica acorde a la situación.

A las veinte horas en punto apago las luces y se dispuso a esperar a que ella llegara, tomo asiento y espero…

Poco a poco pasada la medianoche el sueño comenzo a vencerlo, por lo que se retiro a su cuarto para acostarse no sin antes programar la radio para que lo despertara con tiempo para prepararse para el gran dia que tendria mañana…

La Llamada (Cuento)

Abrió la puerta y atendió el teléfono, no sabia porque pero presentía que no serian buenas noticias, probablemente fuera por la insistencia con que sonaba el teléfono o tal vez fuera el mal día que había tenido que lo había cargado de negatividad, eso y la tormenta que lo había dejado empapado desde que salio en la mañana hacia su trabajo.

Tan pronto abrió la puerta y sin darse tiempo siquiera para quitarse el sobretodo mojado que llevaba puesto, tomo el tubo del teléfono y se limito a atenderlo con un simple pero angustiado “Hola” para luego callar y escuchar casi sin interrupciones a quien le hablaba del otro lado.

La puerta entreabierta dejaba pasar algo de la luz que había en el exterior, una luz teñida de gris debido a la tormenta que reinaba y que a duras penas lograba iluminar el interior de su casa.

Los siguientes minutos parecieron horas y a medida que transcurría el tiempo su cara poco a poco se transformaba al punto de parecer una piedra, fría, dura, que tan solo se adivinaba que era humano por una pequeña lágrima que surco su rostro para caer en el piso. Enseguida todo su cuerpo fue convirtiéndose en esa especie de piedra que había comenzado por tomar su rostro, sus músculos agarrotados y fríos le restringían todo tipo de movimiento como si fuese una estatua.

Por mas que quisiera emitir algún sonido no podía, un nudo en la garganta le privaba expresarse, tenia miles de preguntas pero no lograba emitir palabra alguna, por mas que luchara le era imposible, sentía como si alguien le estuviera estrangulando las cuerdas vocales para que callara. Las preguntas, los comentarios, los porque, los como, se acumulaban en su cabeza de tal forma que su confusión aumentaba con una velocidad que no le daba tiempo siquiera a tratar de entender que estaba sucediendo.

Por lo que no le quedaba otra opción que callar, y eso hizo, calló hasta que ya nadie hablaba al otro lado de la línea telefónica, hasta que el clásico e intermitente pitido del teléfono le anuncio que ya no había mas nadie al otro lado.

En ese momento soltó el teléfono dejándolo caer al suelo y dejando caer su cuerpo inerte sobre el sillón generando un estruendo que retumbo en las vacías paredes de la habitación, un sillón que era prácticamente el único objeto que amoblaba el lugar. Su cuerpo parecía muerto, casi sin señales de vida a no ser por el constante temblequeo que le generaba el frío intenso y la llamada que acababa de recibir.
A mi viejo (Poema)

No tuve tiempo siquiera de decirte adios
Creyendo que a mi lado siempre ibas a estar
Creyendo que tu abrazo no me iba a faltar
Y que tus palabras siempre me habrian de llegar

Pero en junio una madrugada fria
algo dijo hasta aca llegas
y el croupier de la ruleta de tu vida
Canto el ultimo no va mas

Te fuiste como evitando la despedida
Dejando mil preguntas sin responder
Dejando todos esos consejos por enseñar
y muchas puteadas que nunca llegaste a dar

Pero esa noche oscura de invierno
Tu corazon simplemente se rindio
Y esa que siempre viste de negro
Con su filo nada mas te rozo

Hoy te escribo para despedirme
Aunque ese junio ya quedo atras
Te escribo porque te necesito
Por mas que esta nunca la leeras

Sin nombre (poema)

Me descubro caminando por tu calle
Como cuando de mi mano venias vos
Mirando los adoquines mojados
Como mis ojos cuando dijiste adios

Esta helada noche de invierno
me congela la sangre y el corazon
mientras mis manos transpiran
pensando en pedirte perdon

La misma luna persigue mis pasos
torpes y lentos a la vez
En esta noche eterna
que no quiere amanecer

Mi corazon acelera su paso
cuanto mas me aproximo a vos
y la duda se agiganta
Con tan solo sentir tu voz

Derrepente la duda se aclara
lo que busco no es perdon
ni tampoco que vos vuelvas
lo que necesito es una explicacion

Un dia de rutina (cuento humoristico)

Una vez mas sonaba el despertador con ese pitido constante tan molesto que me daban ganas de estrellarlo contra lo que fuera para que dejara de sonar. Pero cada vez que sentia ese impulso se me venia a la mente la carita de Gabriela diciendome, "...para que te acuerdes de mi cuando te despiertes amor...." Eso era lo unico que me separaba de un acto de violencia gratuito hacia ese maldito despertador.

Obviamente por mas que ya me habia despertado todavia no pensaba despegar mi cuerpo del colchon, para eso faltaban unas cuantas vueltas mas en la cama.

Mientras tanto pensamientos de los mas diversos rondaban mi cabeza, por ejemplo, "...puta madre otra vez a laburar..." o "...que pasara si llego tarde?..." En fin, despues de un rato no me quedo otra que levantarme, dormido todavia, porque tener los ojos abiertos no significa estar despierto, y me fui caminando al baño, no sin antes pisar uno de los championes que habian quedado la noche anterior en el piso y casi irme de boca al suelo.

Abri las canillas de la ducha y mientras esperaba la temperatura correcta del agua di el paso que me separaba del inodoro y procedi a hacer el pichicito matinal. Ahora si , una ducha y quedo como nuevo... pero claro , como si no me conociera , algo tenia que salir mal , porque carajo dejo de salir el agua??? Antes de terminar la pregunta y sacandome con la mano el shampoo que ya tenia por los ojos veo por la ventanita del baño el camion de OSE.

Puteando, en bolas y con todo el shampoo corriendo por mi cara fui hasta la heladera a buscar una botella de agua para enjuagarme un poco, pero claro como no podia ser de otra manera la heladera me pego una patada de aquellas. Ya a estas alturas veia un dia destinado a estar entre las paginas mas negras del libro de mi vida, pero aun asi decidi hacer lo posible para sobrellevarlo sin siquiera pensar en los 36 grados que marcaban las predicciones de Torraca.

Obviamente , como siempre pasa en estos casos, no me pude poner mi camisa favorita porque estaba toda sudada de ayer, por lo que me tuve que poner una rosadita que me regalo Gabrielita aun sabiendo de todas las gastadas que me iba a llevar y que para peor me queda apretada. Al salir de casa ya arrancamos con los comentarios, como el de Fernando, mi vecino ,
"Linda camisa , no habia para hombreS? jejeje" yo simplemente saludo y pienso
"Pero porque no te vas un poco a cagar"

Cuando voy a arrancar el auto me doy cuenta que con el apuro que habia llegado anoche para ir al baño deje la luz prendida y ahora no tiene bateria, jej , justito , lo que me faltaba. Como no me daba el tiempo para esperar al servicio del auto, sali caminando a la parada del omnibus, con tanta suerte que en el apuro me deje las llaves de casa adentro.

Pero ya no me daba el tiempo para pensar en eso, ahora tenia que llegar al laburo. Para cuando llega el 192 a la parada yo ya estaba todo sudado por el calor y los apuros, lo paro y cuando me dispongo a subir piso un sorete de perro sin darme cuenta , por dios , entre el olor a sudor de todo el mundo , mas el del sorete que habia pisado, junto con el calor que hacia hervir todo ese caldo era insoportable. Para peor la vieja que estaba sentada contra la ventana habia cerrado la ventana porque se le desarmaba el brushing, por dios con ese calor que me importa el brushing vieja.

Ya a esta altura llegaba tarde a laburar por lo que empece a pensar en como decirle a mi jefe que no era culpa mia, pero quien me iba a creer todo esto. A todo esto el puto omnibus que se le ocurre pinchar a 8 cuadras de mi trabajo y esperar media hora mas por 8 cuadras ni en pedo, me largue a caminar, ya a esta altura el sol estaba que ardia , y para peor este clima humedo de mierda no te dejaba ni respirar.

Despues de caminar esas 8 cuadras ya estaba que no podia mas. Llego deseando tomarme un vaso de agua antes de tener que ir a hablar con Mario, que seguramente me iba a cagar a puteadas por la llegada tarde, y obviamente el surtidor de agua se habia quedado vacio y hasta la tarde no traian las recargas.

Despues de fumarme la gran meada de Mario, empece a laburar, viendo que en el escritorio me habian llegado como 30 planos mas para revisar, como si fuera el unico que puedo hacerlos, yo no entiendo para que contrataron a la otra manga de inutiles si todo el laburo lo voy a hacer yo al final y encima este bichicome no es capaz de poner un aire acondicionado en el estudio, encima que tenemos que laburar durante la feria no es capaz de poner un aire.

Me pongo a laburar y despues de dos horas de laburo se me cuelga la puta maquina, pero cuando yo digo que hay que comprar maquinas nuevas me miran como a un tarado, para peor el gil de mantenimiento cuando instalo el programa no le activo el puto autosave por lo que perdi dos horas de laburo.

Se hace la hora de comer, por fin un poco de descanso, llamo al bar y les pido una milanesa al pan,cuando llega el pedido nos vamos a comer con el resto de la gente , obviamente no podia faltar el comentario estupido de la pendeja de Natalia,
"ayyy che , no se como podes comer eso , es puro colesterol y grasas, ademas es un animal muerto" y mi mente que no dejaba de pensar
"Porque no te matas idiota" pero como todo un caballero tuve que contestarle...
"Es que me gustan las milanesas y algun gusto me tengo que dar"... pa que , ahi me salto con que si me sigo dando gustos nunca voy a bajar la panza y blah blah blahhh.... y en mi mente solo retumbaba
"pero pendeja puta porque no te matas". Para peor lo que era esa milanesa, luchando contra ese manojo de nervios metidos en un pan, y escuchando a la idiota esta, algo mas???

Y asi siguio la tarde de laburo, cuando miro el reloj y veo 17:50 me emocione , ya estaba empezando a guardar todo para irme cuando viene Mario y me dice...
"Che, te animas a quedarte un rato asi liquidamos con estos planos que mañana viene a verlos el cliente?" ....
Claro , como si no tuviese mas nada para hacer , y encima el vejiga este a minutos de irme me pide que me quede...
"si mario , no te preocupes , me quedo".

Con una calentura mayuscula me quede a terminar esos planos, cuando termino ya se me habian hecho las 8... Llego a casa a las 9 directo a pegarme una ducha porque ya no daba mas, llego a la puerta de casa y me acuerdo del problemita de las llaves, tuve que llamar al cerrajero que me fajo para abrirme la puerta y encima demoro como media hora mas...Entro a ducharme tranquilo y derrepente el telefono...
-Hola??
-Hola amor, en que andas?
-Nada , me iba a tirar a mirar el partido
-El partido? como el partido? no te acordaste del cumpleaños de mi hermano ....(no te puedo creer que hoy es el cumpleaños del pendejo)...
-fahhh no amor , me habia olvidado
-No me digas que no pensas venir
-Es que estoy muerto hoy fue...(y zas ya no pude hablar mas)
-Como que estas muerto??? no nos vemos nunca , y justo hoy que cumple Marcelo no vas a venir??? y blah blah blah (como por 20 minutos sin parar)
-Bueno amor , me visto y voy para ahi
-No, Ahora no vengas nada, para que vas a venir?
-Como para que???

Bueno , la conversacion siguio por un buen rato en esos terminos, hasta que decidi ir. Para que fui? Llego y estaban todas las tias, obviamente con los comentarios de... "y para cuando se casan?", como si no tuviese suficiente con la madre , ahora estas viejas cotorrudas de las tias tambien llenandole la cabeza para que se case.

Para zafar decidi ir con el pendejo a ver si por lo menos estaba un poco mas tranquilo...entro al cuarto y enseguida.... ahhh que suerte que viniste porque no se porque no me anda la compu , vos que sabes no me la arreglas??? (Puta madre , todo el dia laburando , y ahora este pendejo quiere que le arregle la computadora) Ahi le tuve que inventar que no habia traido mis CDs de programas y las herramientas y que sin eso no podia arreglarsela , que venia otro dia.

Vuelvo a donde estaba toda la gente y lo que me faltaba , discusion de politica,(ni en pedo me pongo a discutir con esta gente de politica), fue pensar eso y siento que mi suegro me dice "Y vos que opinas?" (mirandome con cara de , a ver que dice este gil) Ahi la saque al corner diciendo que no estaba muy informado sobre el tema porque estos dias habia estado muy ocupado.

Cuando se levantaron los primeros Tios para irse aproveche y dije , esta es la mia....
"che , yo tambien me voy, estoy muerto".. a lo que Gabrielita no dudo en contestar...
"Ya te vas a ir? pero si recien son las 2, quedate un ratito mas , daleeeeeee"... esa maldita eeeee continuada que me podia...
"bueno esta bien , me quedo un rato"

A eso de las 3:30 yo ya estaba empezando a cabezear del sueño , y Gaby que me dice
"Estas muy aburrido ale?"....
jejej, aburrido??? como iba a estar aburrido , si estaban hablando de un tema tan apasionante como el de porque la tia norma se habia peleado con la prima Maria....
"ehmmm no mi amor , no es aburrimiento , es que estoy cansado no mas" ....
"A bueno , si estas cansado anda no mas, que duermas bien" ... ALELUYAAAAAA...
Me despedi de toda la familia y me dispuse a irme cuando siento a mi suegra que me dice...
"Ale , te jode mucho alcanzar a Sara y Pedro que ya a esta altura no tienen omnibus?" ....
"no claro que no" jejej , como me va a joder? si ellos van para malvin y yo para pocitos.... ya a esta altura habia perdido toda voluntad ...

Como si fuera poco, el auto me lo habian dejado apretado entre otros dos autos y para salir tuve que hacer como 30 maniobras... Por fin llegue a casa a las 5 de la mañana pronto para dormir dos horas y despertarme para ir a trabajar una vez mas...

Desangrando Recuerdos (Poema)

Con una daga en mano

hoy salgo a apuñanalar recuerdos
salgo dispuesto a desangrarlos
a olvidarlos por completo

Sin nada mas que una daga
ira y llanto en la cara
salgo a intentar olvidarte
y en mi corazon enterrarte

En cada esquina tu imagen hiere
es ese recuerdo que no suelta y duele
Siento en mi pecho brotar la sangre
es esa herida que no cierra y arde

Mi mano empuña esta daga filosa
y el llanto nubla mi vision
Mi mano cada vez mas temblorosa
no consigue lograr su mision

Es otra noche mas que tu recuerdo
me hace perder la razon
Es un dia mas que nuestra historia
me desangra el corazon

Un instante (cuento)

Ya eran cerca de las 3 de la madrugada y no habia forma de que pegara un ojo, el simple hecho de verla tendida al lado mio me hacia volar, mas que volar se podria decir levitar, el fuego de la estufa hacia que su blanca piel fuera mostrandose en una amplia gama de rojos, naranjas y amarillos e inclusive sus negros ojos parecian querer acompañar ese freneteico baile de las llamas que parecian no querer extinguirse.

Sus ojos, las ventanas de un alma increiblemente dulce se mantenian abiertos, mirando quien sabe que, intentando vanamente esconderse tras el reflejo de las llamas que aun ardian, dejando completamente expuesta la ternura y la suavidad de su corazon.

Por mas que ese instante parecia querer prolongarse por la eternidad no me queria perder ni un solo segundo, queria aprovechar cada milesima mirandola, oliendola, sintiendola.

La suave musica de fondo acompañaba el ir y venir de nuestras respiraciones que cada vez eran mas suaves logrando un clima tan armonioso que ya ni siquiera los fuertes truenos y vientos que en el exterior parecian querer tirar el mundo abajo llegaban a nuestros oidos.

Mi mano se paseaba por sus piernas con una suavidad digna de la mejor de las sedas, en ese juego de no ir mas alla de un simple roce pero sin querer separarse de su piel, sintiendo a cada movimiento cada centimetro, cada pequeña imperfeccion que la hacia unica y real.

Su aroma era adictivo, esa mezcla exacta entre sexo sudor y perfume, me tenia embriagado, mas aun que el fino vino que acompañara nuestra cena.

Su negra cabellera un tanto revuelta lucia hermosa, con cada mechon cuidadosamente ubicado como queriendo formar la mas fina de las obras de arte, viendose mejor aun si es que tal cosa era posible, que cuando recien habia llegado, con su peinado recien armado.

Su rostro cual el mejor de los poemas lograba hacerme percibir una cantidad de sensaciones indescriptibles, desde el placer y la felicidad, hasta el amor que ambos nos teniamos.

Cada dia crecia exponencialmente mi adiccion hacia ese juego que nos llevaba de la furia intensa, a una pasion incontrolable, esa furia que la hacia ver tanto mas bella, y me hacia desearla mas y mas y es que en realidad, lo que crecia a diario era mi adiccion hacia ella.

Mi mano comenzaba a subir sus caricias, pasando por sue estomago , por sus senos , por su cuello, por su rostro, por sus labios y volviendo a bajar con la misma suavidad con la que segundos antes habian subido, como quien necesitaba obsesivamente sentir cada centimetro de su piel.

Poco importaba ya el motivo de esa pelea que al igual que tantas otras mas solo habia logrado fortalecer ese vinculo que hace tiempo nos unia.

Ver el rastro que seguian nuestras ropas me recordaba cada instante de lo que habia sido un acto que se paraba sobre la delgada linea que separa la lujuria y lo salvaje del amor y la ternura. No hubiese podido dejar de mirarla aunque quisiera, sus ojos me tenian como hechizado, la paz que me hacia sentir era increible.

Ya habia perdido por completo la nocion del tiempo cuando los primeros rayos del sol comenzaron a hacerse sentir y nos encontraron aun mirandonos el uno al otro. La comunicación era tan perfecta que no precisaba de palabras, el simple hecho de mirarnos nos dejaba saber como se sentia el otro.

Como rabioso por haberlo vencido durante toda la noche el sueño jugo su ultima carta y en busca de su revancha comenzo a vencernos, y lentamente ambos fuimos cayendo en un profundo sueño o tal vez saliendo de el, ya a esa altura no podria asegurarlo.

(Cuento salido de un ejercicio de escritura)

Las pocas personas que aun quedaban en la calle a estas altas horas de la noche apresuraban su paso debido a la fuerte tormenta que caia sobre la ciudad. Decidi ponerme a resguardo de la lluvia en el subte por lo que corri hasta la entrada tratando de no mojarme mucho mas. Estas tormentas de verano suelen ser asi , tan fuertes como cortas, por lo que si esperaba un poco probablemente pasara y me permitiera seguir el camino sin mayores problemas.

Hacia muchos años que no entraba al subte, el vivir cerca del trabajo me permitia ir y volver caminando, pero ya me habian comentado que ultimamente el subte por las noches no era un lugar muy acogedor o amistoso, pero dadas las situaciones no podia elegir mucho, ya que el bar de la esquina estaba cerrado.

Enseguida me di cuenta porque no extrañaba tomarme el subte, apenas habia entrado y ya una mezcla de olores suficientemente repulsivos me invadieron. El lugar estaba practicamente vacio, eso claro sin contar algunos indigentes que tapados con sus cartones dormian alli.

El silencio del lugar era abrumador, salvando claro esta los chillidos de las ratas que rondaban el lugar, aunque preferia ese silencio a los gritos de una mujer que cada tanto se escuchaban y me hacian sobresaltar. La iluminacion era pesima, ya que pasada la medianoche siempre apagaban mas de la mitad de las luminarias, por lo que varias zonas quedaban en tinieblas.

Decidi que lo mejor para hacer pasar el tiempo era sentarme bajo una de las pocas luces prendidas y ponerme a leer el libro que llevaba en mi maletin, por lo cual lo saque y me puse a buscar la pagina en que lo habia dejado.

Si bien queria leer no habia forma de concentrarme en el libro, ese olor espantoso como a orines y vomito a la vez, el silencio sepulcral que cada tanto se rompia con algun grito de esta mujer que seguramente estuviese loca, no se, era todo el ambiente que me ponia cada vez mas tenso y para peor afuera la tormenta era cada vez mas fuerte. Si no fuese por no querer arruinar el traje mas nuevo que tenia ya me hubiese marchado hacia mucho rato.

De pronto senti que por la escalera bajaban dos personas, por lo que temiendo por mi seguridad, ya que una persona ataviada en traje y corbata seria el primer blanco al que miraria algun ladron en un lugar asi, decidi esconderme en la oscuridad tras unas amplias columnas.

Estos dos hombres bajaban discutiendo a viva voz sobre un dinero que uno le debia al otro y se situaron bajo la misma luz que yo estaba hasta ese momento. Cuando los vi note que estos no eran ladrones ni mucho menos, o al menos no de los que esperaria ver en un subte una noche de tormenta a las 3:00 am.

El primero era un hombre maduro, de unos 60 años, complexion grande, canoso y vestido con un traje muy fino bajo un sobretodo beige, el segundo era un joven de no mas de 20 años, que al lado de el otro parecia muy chico, no creo que superara 1,60 mts de estatura, muy flaco, con una larga melena atada y vestido con pantalon y remera negros al parecer ambos de marca.

La discusion era cada vez mas acalorada, al parecer el primer hombre, el mas maduro, le pagaba al joven para que mantuviera relaciones sexuales con su esposa y de esa forma hacer que esta se mantuviera feliz, pero todo se complico cuando la señora se enamoro del joven y decidio dejar a su marido para vivir con el.

El joven alegaba que esto no era su culpa y que de todos modos debia pagarle lo acordado y el otro le decia que no ya que esas no eran las condiciones. En determinado momento el hombre mayor saca un largo cuchillo de su sobretodo mostrandoselo al joven diciendole que lo iba a matar por haberlo hecho perder a su esposa.

Cuando el joven ve esto asustado le ruega perdon al señor mayor y comienza a llorar. A lo lejos se escuchaba venir un coche del subte que poco a poco se acercaba generando un ruido altisimo que no me permitio escuchar mas de la conversacion, tan solo vi como el hombre soltaba el cuchillo dejandolo caer al suelo y se ponia a llorar desconsoladamente.

El subte cada vez se acercaba mas y no me permitia mas que ver al joven arrodillado llorando y al hombre mayor tapandose la cara como quien se averguenza de su llanto. Cuando el subte se encontraba bastante cerca el hombre tomo al joven de sus ropas y lo tiro a las vias sintiendose solo el grito del joven y el posterior crujido de sus huesos.

Casi instantaneamente el hombre se tomo el pecho y se desplomo al piso quedando alli tirado hasta que llego la ambulancia. Y eso es todo lo que recuerdo oficial

Un Dia Primaveral (Otro cuento mas)

Parecia un dia normal , uno de esos dias completamente rutinarios, casi se podria decir igual que todo el ultimo año, eran las 7 y ya me estaba levantando, llendo directo a la ducha matinal que tan bien me venia.

Una vez concluida esa ducha, agarre un jean y una remera negra prolija , me vesti y me dispuse a desayunar, mirando un poco el informativo para ver si habia algo importante que saber, aunque mas no fuera el reporte del clima.

Se puede decir que la mezcla entre esa ducha y el café que me tome hicieron el efecto deseado ya que 8:45 estaba pronto para salir a la calle.

Apenas abri la puerta me di cuenta , como siempre, que el pronostico del clima que vi en la tele estaba errado, que dia primaveral ni dia primaveral, lo menos que parecia era un dia primaveral, las nubes grices presajiaban una lluvia en no mucho tiempo, pero de ultima no pensaba volver atrás para agarrar el paraguas.

Los adoquines de la calle estaban todos humedos, indicando que inclusive por la noche ya habia caido alguna lluvia. El simple hecho de salir a la calle empezo a jugar contra mi humor, al ver que todo el mundo tenia cara de dia gris, esa cara aburrida, desganada, que contagia hasta al mas feliz de los seres caminantes.

Al llegar a la parada de omnibus un grupo de personas con la misma cara de dia gris se encontraban esperando, a lo que, para no desencajar me pare yo tambien a esperar con ese mismo gesto. A las 9:15, tarde como siempre, paso el omnibus repleto de gente, esa especie de caja de zapatos llena de personajes grices, sumada a la humedad que se respiraba alli, llamemosle humedad aunque no era para nada lo unico que se respiraba. Nunca entendere esa mania que tiene alguna gente de fumar en ambientes cerrados, que a lo sumo serian pensados para 40 personas y que gracias a la lentitud que tiene se termina compartiendo con no menos de 60.

Al acercarce el omnibus a la parada que me correspondia bajarme intente abrirme paso entre lo que muy facilmente podria ser descripto como una manada de gente a contramano, siendo empujado y codeado repetidas veces por sus integrantes. Para cuando me quise acordar afuera estaba lloviendo, pero en todo caso poco importaba, era preferible la lluvia a ese ambiente denso que reinaba en el omnibus.

Al bajar del omnibus la vi pasar a ella que tan solo con su sonrisa iluminaba esa aura gris que parecia rondar la ciudad ese dia. Me resultaba increible como solo una sonrisa me podia hacer sentir abrigado frente a todo ese frio gris.

Sin duda que habia que mirarla, o mas que mirarla admirarla, no lograba entender como hacia por no verse contagiada por esas caras de dia gris que tenia todo el mundo a su alrededor, a esta altura inclusive yo.

Comprobe con alegria que estaba entrando a la facultad igual que yo, poco a poco ella iba haciendo que mi cara de dia gris se fuera transformando en una timida sonrisa que de alguna forma queria aflorar.

Enseguida me empiezo a encontrar con mis compañeros que me saludaban y entre charla y charla se me perdio de vista. Entre eso y la interesantisima charla con mis compañeros sobre la fecha del parcial , los temas del parcial y el texto que habian mandado a estudiar para hoy lograron que rapidamente se me impregnara el gesto gris de todos.

Al llegar al salon un pequeño cartel escrito a mano informaba a toda la clase que por motivos de fuerza mayor el profesor llegaria una hora mas tarde, lo cual genero en mi un par de sentimientos bastante antagonicos, por un lado, bien, una hora menos de clase, una hora menos de el viejo hablando sobre como desde nuestra disciplina poco mas que se puede cambiar al mundo, por otro lado estaba el sentimiento de, puta madre y para esto me levante temprano?

Visto el cartel salimos con 3 o 4 compañeros camino a la cafeteria a tomar un segundo café que me reanimara un poco mas. Ya en la cafeteria y habiendo pedido mi café nos sentamos en una mesa a charlar, a esta altura ya se imaginaran, la charla no distaba de la que tuvimos a la entrada, sumandole un punto nuevo sobre el porque de la llegada tarde del profesor.

Otra vez el humo de los cigarrillos que se encendian comenzaba a penetrarme incomodandome lo suficiente. En determinado momento, mientras mis compañeros seguian hablando del mismo tema y mi mente volaba tratando de escapar de ese ambiente bullicioso y ahumado un aroma me hizo volver a tierra con una velocidad pocas veces vista, no precise darme vuelta para saber que una mujer se habia sentado tras de mi, ese perfume me lo decia todo.

En el momento poco me intereso saber quien era la portadora de tan dulce esencia, por lo que no atine siquiera a mirar hacia atrás, me quede simplemente deleitandome con el aroma de este perfume. Cuando se hizo la hora en que debiamos volver a clase no pude contener ese aire de nostalgia al saber que ya ese perfume no me iba a acompañar mas, pero de todos modos tube que pararme e ir a clase por mas que no quisiera.

Al empezar a caminar hacia el salon de clase senti que la resaca de ese aroma no me dejaba, pero de todos modos , tal vez por miedo a estar volviendome loco decidi no mirar hacia atrás, tal vez era solo mi imaginacion que jugaba conmigo y si era asi no estaba de animos para descubrirlo.

Me sente en el medio del salon de manera tal de poder ver bien los apuntes del profesor y poder estar tranquilo. Tan solo al sentarme me di cuenta que ese aroma seguia atrás mio, pero ya era tarde, ese juego sutil de perseguir un simple aroma ya me habia gustado, por lo que bajo ningun concepto quise darme vuelta. Seguro, la curiosidad me mataba, pero el sencillo placer de sentir su perfume sin siquiera saber de quien venia me resultaba cuando menos algo entre placentero y divertido.

Cuando crei no aguantar mas por saber algo mas sobre esta mujer ocurrio algo increible, como si me hubiese leido el pensamiento se decidio a darme a conocer algo mas sobre ella y alzo la voz para hacerle una pregunta al docente.

Como si tal cosa fuera posible su voz era aun mas dulce que su perfume, y este nuevo dato tan solo logro que mi intriga creciera exponencialmente. Sinceramente no tengo la mas minima idea de que pregunto, pero su voz me sono a la mas suave de las melodias, seguro algun poeta la compararia al canto de una sirena.

Ya a esta altura mi mente se habia alejado tanto de la clase que estaba dictando el profesor que era imposible traerla devuelta, mi imaginacion intentaba unir ese aroma y ese sonido con alguna cara conocida , al menos alguna idea sobre como seria, pero no habia forma , no lograba imaginarmela.

De pronto el ruido de la clase que empezaba a murmurar , los cuadernos cerrandose y mis compañeros parandose me trajeron una vez mas a la realidad haciendome notar que ya la clase habia terminado, me apure a guardar todo y al pararme casi que sin querer me di vuelta para salir del salon y me encontre con dos ojos que me encandilaron, y una sonrisa que en segundos se me contagio.

Me costo muy poco darme cuenta que era la segunda vez que lo hacia, la segunda vez en el dia que esa sonrisa se me pegaba como si se tratase de una de esas simples canciones pop que pasaban en la radio.

Seguramente tendria que haber reaccionado de otra manera y decir algo, pero me era imposible, estaba completamente idiotizado, no habia forma de que pudiese hacer salir alguna palabra coherente de mi boca, por lo que simplemente calle y me limite a observarla mientras se iba.

Al fin y al cabo , los del reporte meteorologico no se habian equivocado tanto, fue un dia primaveral, al menos para mi

Rompiendo la rutina (un cuento q escribi hace un tiempo)

Derrepente estaba ahi, sentado en un banco de la plaza, pero no era el banco de siempre, no era el banco que esta llegando a la plaza a la derecha, ese que tiene rallado Agustina te amo o Manya campeon, por algun motivo me habia sentado en otro, algo asi como un patetico intento de escapar de la rutina, sabia que no era nada , pero aun asi lo hice, me escape de la forma mas tonta que se me pudo ocurrir.

Era increible, pero ese palido intento de escape empezo a dar sus primeros frutos, ya mi vista no se dirigia a la iglesia, ya no veia ancianas entrando lenta y cansinamente a rezar, ahora tenia la vida y energia de un grupo de adolescentes que estaban saliendo del liceo, razonaba sobre ese pensamiento y me reia, se sentia tan ridiculo cambiar la rutina por cambiar un banco, pero bueno, mejor que nada era.

Me entretenia viendo un grupo de chicos que se estaban peleando probablemente porque uno le dijo al otro que la hermana estaba buena, o alguna de esas boludeces por las que todos en algun momento de nuestra adolescencia nos peleamos, al costado habia una parejita que estaban con un poco de esa timidez de cuando uno es joven, ese grupo de imagenes me hizo divertir un rato.

Cada tanto miraba mi banco, como con recelo de que alguien se sentara en el y eso me hacia sentir aun mas ridiculo, pero es que le tenia cariño a ese banco, me acompaño desde mi primer dia de laburo, era donde todos los mediodias iba con mi comida a disfrutarla en plena tranquilidad.

Era uno de esos escasos dias de Abril en que el cielo estaba apenas nuboso y con un sol radiante, por alguna razon me gustaban esos dias, la mezcla entre un clima frio pero aun asi radiante me hacia sentir bien, algunos aventurados seguian saliendo desabrigados como con esa nostalgia que les deja el verano, pero la mayoria se habia dado cuenta que ya habia llegado el otoño y empezaban aparecer los buzos de abrigo.

De pronto, mientras yo estaba absorto entre mis pensamientos y disfrutando de esta nueva vista se me acerca una chica y me dice...."Hola"....la mire como extrañado y casi sin darme tiempo a responderle el saludo me dice ..."Me parece que te equivocaste de banco, este es el mio, el tuyo es el de enfrente si no me equivoco, no?".....casi sin poder salir de mi asombro por tan extraño comentario me pare pidiendole disculpas y pronto a volver al banco de siempre....."No hace falta que te vayas" me dice ella, le agradeci y se sento al lado mio, esta charla me hizo mirar hacia los otros bancos e increiblemente el unico que habia estado vacio todo el tiempo era el mio.

Me costo darme cuenta de la situacion, pero casi enseguida comence a distinguir las caras de cada uno de quienes estaban en los bancos, poco a poco fui callendo en que eran los mismos que compartian conmigo cada mediodia en la plaza, cada uno se sentaba en su banco, como si los bancos estuviesen asignados.

Mire a mi ahora compañera de banco, por llamarle de alguna manera, y estaba sumergida en su libro de autoayuda y su ensaladita igual que siempre, ahi fue cuando note que yo ya me habia fijado varias veces en ella, siempre me llamaba la atencion que se pasaba todo el tiempo con esos libros de autoayuda inutiles y comiendo ensaladita.

Aproveche un momento en que paro de leer para tomar un trago de agua para preguntarle a que se debia que siempre se sentara ahi a lo que no hizo mas que contestarme.... "no se , por costumbre sera"....y volvio a internarse en el libro.

Al alzar mi vista note como la señora que se sentaba en el banco del lado de la fuente mirando hacia el liceo me miraba con cara de extrañada para luego mirar mi banco y volver a mirarme, segui mirando a otras personas y eran varios los que no daban credito de mi "Cambio de posicion", era como si desaprobaran, temieran o tal vez envidiaran ese pequeño quiebre en mi rutina, y a su vez parecia haber generado un cambio en la rutina de ellos.

Por un momento crei que me estaba volviendo un psicotico, sentia que los ojos de todos en la plaza iban paseando aleatoriamente entre mi persona , mi banco y entre ellos mismos. Hasta mi eventual vecina separaba sus ojos de su lectura espontaneamente mirandome cada tanto. Mis sentimientos comenzaron a cambiar casi tan aleatoriamente como las miradas, pasaban de la verguenza de ser observado como un niño que se porto mal, a la curiosidad por saber que pensarian, a la risa por lo ridiculo de la situacion, al miedo a que me golpearan si no volvia a mi banco, era como una montaña rusa por la cual pasaban un sin numero de sensaciones diferente.

Decidi ignorarlos y volver a mirar al grupo de adolescentes que se encontraban en la puerta del liceo, seguro eso me haria sentir mas tranquilo, y asi fue por unos minutos, enseguida comence a verme tentado a mirar hacia la iglesia, por alguna razon cada tanto necesitaba volver a mirar a mi banco y a la iglesia, como si ese nerviosismo por la perdida de la rutina me hubiese aprisionado a mi tambien.

En determinado momento me incorpore un poco para acomodarme y vi como todas las miradas se posaron en mi. Al ver eso me pare y lentamente me acerque a mi banco mientras todos esos ojos seguian mis movimientos, al llegar a mi banco me sente y me puse a mirar a la iglesia de siempre, notando como enseguida todas las miradas volvieron a sus quehaceres como tranquilizadas por el hecho de que las cosas volviesen a su cauce natural. Hasta yo me tranquilice al volver a leer el "Agustina Te amo" y el "Manya Campeon".

Al ver escaparce mi pobre intento de quiebre de rutina mire una vez mas al banco de la chica y algo me llamo la atencion, su cara no era la de todos los de mas que se encontraban reconfortados por mi vuelta a mi banco, al verla a ella note un aire de descepcion en su cara.

Pronto la vi cerrar su libro, apurar su ensalada e irse 15 minutos antes dejando un nuevo vacio que esta vez me dejo a mi con esa rara sensacion de ausencia, mire al resto de los habitantes de la plaza como buscando esas mismas caras extrañadas y preocupadas, buscanco un poco de comprension tal vez pero estaban cada uno en lo suyo sin darle el mas minimo de importancia.